El aire comprimido es de las formas más caras de energía en una planta: el compresor convierte electricidad en aire con muchas pérdidas. Cuando ese aire se escapa por una conexión floja, se paga dos veces.
Dónde se esconden las fugas
- Conexiones rápidas y conectores push-in gastados.
- Mangueras agrietadas y abrazaderas flojas.
- Unidades FRL y drenes automáticos atorados.
- Cilindros y electroválvulas con sellos dañados.
Cómo encontrarlas
- Recorrer la planta en un paro, con los compresores encendidos: se escuchan.
- Usar agua jabonosa en conexiones sospechosas.
- Medir cuánto tarda en bajar la presión con todo detenido.
- Etiquetar cada fuga y repararla por prioridad.
Si el compresor arranca con la planta parada, hay fugas.
Detectar y corregir fugas es parte de nuestros programas de ahorro de consumo energético, y surtimos conectores, mangueras y componentes neumáticos para repararlas.



